lunes, 3 de septiembre de 2018

Piedras



 Picos de Europa


En este país abunda la piedra, que ha servido como elemento de construcción. Se circule por donde se circule, sobre todo si son lugares de cierta enjundia, la piedra es el elemento predominante. En las fotos que siguen casi no se ve más que piedra, a saber:

Teatro romano de Mérida

Calle en Trujillo (Cáceres)

  En Santiago de Compostela, ciudad de piedra
 
Puerta de la catedral de Salamanca


También se puede echar una ojeada a ESTO, donde a veces (tampoco con frecuencia) se hace mención de este asunto y otros parecidos.

jueves, 2 de agosto de 2018

La mayor aventura jamás contada




Imagínese el mundo del siglo XXI. No el de principios (la actualidad, que de sobra conocemos), sino el que se nos viene encima. El mundo de los decenios de los años 30, los 40, los 50..., al final del cuál... 

(esto tiene lugar durante el solsticio de verano del año 2050, o el solsticio de verano del 50, como dice la negra: [...] así que la primera noche, también la primera noche de aquel verano, el verano del cincuenta, mientras la civilización llegó a buscarnos la pasamos solos [...]),

... sucede el milagro, que milagro fue y estupefactos dejó a los miles de millones de habitantes de nuestro planeta Tierra.
¿Qué fue ello? No lo desvelaré, claro está, pero allí intervinieron fuerzas de las que aún no tenemos noticia. ¿Cómo íbamos a tenerlas, si los seres que las produjeron desdeñaban a la humanidad como interlocutora? ¿Para qué nos iban a necesitar, si ya existen los cetáceos?... Y es que no somos el centro del mundo, como muchos piensan, sino una especie que, si algo no lo remedia, está dando sus últimos suspiros.
La aventura de las luces azules es la última de las novelas que voy a publicar, una narración futurista (una fantasía, por lo tanto, y una fantasía bonita), en la que se aborda el problema de la evolución (de la evolución de la materia, se entiende, que desde el big bang no ha cesado de reelaborar sus estructuras, galaxias, estrellas, seres vivos...), lejos, muy lejos de las coordenadas hoy cotidianas, toda esa anticuada e inane jerga de izquierdas, derechas y demás zarandajas con que se entretiene a las por definición acríticas sociedades actuales. Es preciso traer a colación asuntos nuevos, y pensar en ellos, pues el mundo que nos espera no se va a componer de lugares comunes y baladíes y trasnochadas frases hechas...
La aventura de las luces azules es un título que lo define a la perfección. Es una aventura, vaya si lo es –una innumerable sucesión de ellas–, y amén de otros elementos (la superficie de los continentes, sí, pero también la del océano, sus más profundos abismos y la inmensidad de los yermos espacios interplanetarios...), está aderezada por los efluvios –de los que no sabemos nada– de las ondas telepáticas, es decir, las que se supone que emiten –aunque aún no las hayamos detectado– máquinas tan complicadas como los cerebros de los animales superiores. ¿Y quiénes son los animales superiores?, se preguntará más de uno. Pues se supone que las personas... y los cetáceos. Hay más, y tampoco habría por qué circunscribirse a ellos, pero para no complicar el asunto, los personajes principales de la historia son tres: un europeo que nace el 1 de enero de 2001 –justo con el milenio–; una negra procedente de la selva caribeña y cuya mayor afición es el mar, y un cachalote del océano Atlántico; telépata, por supuesto. Entre los tres dan cuerpo a esta ingente narración –La aventura de las luces azules–, que se extiende durante 100 años y 800 páginas.
Esta no es una narración de ficción científica (impropiamente llamada ciencia ficción), puesto que aquí no se habla de ciencia (o se habla muy poco), pero que inevitablemente cuenta con elementos de ese género, como la telepatía y la presencia de inteligencias extraterrestres. Entendámonos, la presencia, que no quiere decir su aparición en escena en carne mortal, puesto que no creo que estos seres sean tan tontos como para descender a la Tierra que conocemos, y menos con la que está cayendo en la sociedad de analfabetos informáticos que caracteriza los tiempos actuales. Sin embargo, allí están, contemplándonos con estupor desde el lugar que ocupan...

La que publico ahora es la primera parte, subtitulada Allegro vivace, y luego, con intermedios de unos meses, seguirán las restantes, Rondeau, Scherzo allucinante y Andante con moto e finale.
¿Qué más quieren que les cuente?, porque podría hablar de tantas cosas... De las aventuras abisales de la negra; de los conciertos de puertas chirriantes en alta mar –puesto que la música es parte fundamental en esta historia; del astronauta perdido para siempre en órbita solar; de la bienaventuranza, especie vegetal de allende los espacios siderales; de la boda por ondas electromagnéticas y los coloquios con seres que están lejos, muy lejos... pero no diré más. El que esté interesado en leer semejante cuento, que cuento es, y provisto de colosal fantasía desbordada (es el mundo del futuro), ya puede hacerlo AQUÍ.


viernes, 20 de julio de 2018

Las antiguas fotos en blanco y negro


Con esto de los móviles, hoy sólo se hacen fotos en color, y en un color muy feo, además, que es el que producen los sensores de estos aparatos, una cosa como con flou... En fin, en general una broma. El caso es que las fotos en blanco y negro han caído en desuso y nadie se acuerda de ellas, con lo bonitas que eran. También cabría preguntarse: ¿se sueña en color o en blanco y negro?...
Para que no caigan totalmente en el olvido, aquí debajo pongo un par de ellas: una calle cualquiera de este país y un árbol, o mejor, una encina; ¡y qué encina! Desde luego que es un ser vivo, no hay más que verlo.




Más seres vivos (y diciendo toda clase de cosas) pueden verse AQUÍ

miércoles, 13 de junio de 2018

Novela de aventuras para leer este verano: Dios conmigo


¿Que no te ha gustado el anterior, Ojos azules? Cosa rara, pero bueno, hay gustos para todo y puedes probar con este otro, que tampoco está mal. Es una novela ambientada en la edad media española, o novela de aventuras que también es una narración histórica: Dios conmigo, que se puede ver aquí:



SINOPSIS:
Un personaje ficticio –Ramón el calatravo– narra su existencia entera, que se cumplió a caballo de los siglos XII y XIII. Aprendiz de cantero, agricultor, herrero, siervo, soldado, señor de la guerra y constructor de catedrales góticas, desde el cenobio que habitó en las postrimerías de su vida rememora los lances que el albur le llevó a contemplar, entre los que descuellan la batalla de Alarcos y la de La Nava de la Losa, episodios que han pasado a la historia con letras mayúsculas.
Bereberes, traficantes, castellanos, reyes, ángeles y demonios, bailarinas y juglares, nobles y siervos, caballeros y labradores, gente de armas y de letras, dromedarios, sabuesos, simios, alanos, mulos y corceles y otros muchos animales que sería excesivo citar, componen la multitud que poblaba el mundo que le tocó vivir como uno más de los eslabones de la inagotable cadena de la humanidad, aquella que entre cerradas nieblas persigue fantasmas para concluir con las célebres palabras que dicen, ¡vanidad de vanidades...!, todo es vanidad.


Bueno, y como de costumbre, no te pierdas esto, que hay más:


martes, 22 de mayo de 2018

Libros de aventuras para leer este verano: Ojos azules


Ya podéis ir preparando el lector y la cabeza, porque si estas estaciones que vienen, primavera y verano, se os complican (o sea, que os deja la novia o el novio, o en el trabajo se niegan a daros vacaciones, u os meten en la cárcel, o llueve..., o lo que sea), siempre podéis salvar el escollo y viajar, sí, viajar, aunque sea con los ojos de la mente, que tampoco es mala forma de hacerlo. Para ello, ¿qué mejor ocupación que la de leer libros de aventuras?
A los que les gusten estos libros, y que además sean narraciones históricas, les puedo recomendar este: Ojos azules, que se puede ver aquí: https://www.amazon.es/dp/B072N822Q9


SINOPSIS:
OJOS AZULES es una narración novelada sobre algunos de los episodios que nos han conducido hasta aquí. ¿Quiénes fueron nuestros ascendientes, aquellos seres que hace miles de años (o incluso millones) vivieron antes de nosotros?
Por estas páginas desfilan muchos de los que nos precedieron, desde las simples flores o las zarigüeyas del Eoceno, a los hombres de la Edad de la Piedra, los cazadores de las llanuras, los primeros agricultores, los sumerios, fenicios, romanos y bárbaros de que habla la historia, y también los hombres medievales, los que conquistaron continentes y aquellos otros que durante el barroco pusieron en marcha la actual era de las máquinas.
Ellos fueron nuestros antepasados, y en el presente libro, valiéndonos de una estructura episódica, se habla de muchos de ellos, y de las penas y alegrías que conformaron sus vidas y han dado origen al mundo que conocemos.

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Y bueno, no os perdáis esto, que hay más:


martes, 1 de mayo de 2018

Las ciudades de la antigüedad


 Hoy voy a hablar de algunas ciudades antiguas, y ello viene a cuento de la publicación de OJOS AZULES, novela histórica que se desarrolla durante el transcurrir de los tiempos. Comienza en la prehistoria, y de la mano de los sucesivos protagonistas (dado que unos descienden de otros) llega hasta nuestros días. Son quince capítulos en los que se pasa revista a episodios de la historia de la humanidad, pero episodios que nunca antes se contaron, pues aquí se habla de la gente de a pie, como es lógico, y muy poco de próceres y otros privilegiados. De esta forma, resulta que en muchos lugares aparecen ciudades, ciudades de la antigüedad...

Por ejemplo, Jericó, pero no la bíblica, sino algo que debió de existir hace unos 10.000 años (8.000 a.C.) y se ha excavado modernamente en ese lugar. Se trata de una aldea, más que de una ciudad, pero se le adivina ya cierta estructura, con su calle principal cubierta de basura, su plaza mayor con un pozo rodeado de palmeras... En realidad no era más que un conjunto de chabolas alineadas en la ladera de un cerro, pero algo es algo, que hablamos de los albores de la civilización..., y si me he confundido, es lo mismo: por aquellos entonces debieron de existir agrupaciones semejantes, una de las cuales (una maqueta, pero muy bonita y sugerente) está (o estaba) en un museo que hay en la Biblioteca Nacional, en la madrileña plaza de Colón.

Otras ciudades antiguas que aparecen en este libro son: Uruk, capital de los sumerios hace unos 5.000 años,





 que aparte de enormes barrios construidos por entero de adobe, en su centro tenía un zigurat que contaba con varias plataformas monumentales. Como es lógico, estaba siempre en obras, lleno de andamios y escombros, pues allí las obras se eternizaban (como ahora).

Asimismo se hace mención de Tiro, ciudad fenicia asentada en una roca cercana a la costa pero que contaba con extensos muelles y palacios y jardines colgantes, o algo parecido, a juzgar por lo que se dice ahí.

Después se cita la Roma imperial de principios del siglo II, con sus quintas, termas, coliseo... Todo esto (en el libro) no se ve, pero se oye, que gritaban mucho.

Posteriormente se puede echar una ojeada (algunas en la lejanía) a ciudades medievales de Baviera y Serbia en donde hay torneos, y a una catedral oscura y siniestra en la que, durante una función religiosa, pueden escucharse cánticos orientalizantes. A semejante ceremonia asistían varios reyes (citaremos a Leonor de Aquitania, ni más ni menos, por aquellos entonces reina de Francia, que con sus séquitos y ejércitos se dirigía a los Santos Lugares en el curso de la Segunda Cruzada). Esta iglesia, por cierto, estaba rematada con cúpulas en forma de cebolla.

Por fin, también aparece la Venecia de principios del siglo XVIII, y precisamente durante los días de carnaval, cuyas fiestas y estruendo son contemplados por los protagonistas (unos niños) desde un balcón escondido en lo alto de la torre de una iglesia.

Todo esto (y muchas cosas más), de una u otra forma pueden leerse en este libro, que no se queda parco en detalles y cualquiera puede conseguir de la manera más fácil en esta dirección,








En fin, espero que esta mínima acotación sirva a alguien para algo. Otro día pondré más ejemplos, y mientras tanto, siempre se puede echar una ojeada a ESTO.